DULCE SORPRESA
Ese día vi entre tus manos una caja…
una caja no es
más que eso: un regalo.
Al tomarlo veía
unos ojos tan brillantes
que tarde en
darme cuenta que eran los míos.
Al sentir unos
brazos sobre mi diminuta figura
volví en mi misma…
me dispuse a dirigir mi atención a tan preciado regalo
y a descubrir de
una vez el objeto en su interior.
Empezar a
deslizar cuidadosamente aquel listón
y hallar la
respuesta a esta inquietante cuestión
Le confesé que no
pude privar mi mirada hacia ello
de tan
irresistible que lo apreciaba…
No podía aguantar
las ganas de poder tomar un bocado
con su firme
sabor y dulce aroma...
Pensaba que nunca
más lo volvería a apreciar, pero no fue así
solo diré que
todo comenzó con una dulce sorpresa…
- Dafne Pongo



Comentarios
Publicar un comentario